jueves, 21 de abril de 2011

Quizás te molesten muchas cosas

Que llueva, que te quemes con el cafe, que te dejen esperando, que no te esperen, que no te contesten, que digan ciertas cosas, que no te digan otras, que no te respondan un saludo o mensaje, que no te hagan la llamada prometida, que te tallen los zapatos, estar enfermo, no poder ir a esa fiesta, no tener más de 18 años para ciertas cosas, no tener la edad para ver una película o gastar plata en una película muy mala, echarle sal al cafe y no azúcar, regarse algo, que se te caiga la crema de dientes del cepillo antes de lavarte los dientes, sacar chaqueta porque hacia frió y que el resto del día haga sol, que no te alcanza el dinero para algo que realmente deseabas, tener muchas ganas de ir al baño en la ruta, intoxicarte en un viaje y bueno muchas otras cosas. Pero diré que algo que realmente me molesta, son los tacones, si aquellos zapatos que la única forma de usarlos es haciendo que tus pies pasen sus peores horas, que tengas que salir descalza de cada fiesta, y llegar con los pies adoloridos y sucios a casa, que no puedas caminar bien y mucho menos bailar mejor, sin riesgos de resbalarte o caerte. Pero lo que me mas me molesta con ellos, es las quinceañeras que los usan siempre, que prefieren los tacones que los cómodos tenis y sus variedades y mas aquellas niñas que tienen cara de niñas, piernas de niñas,  senos de niñas, brazos de niñas es decir cuerpo de niñas y los usan (¿Existen esas tallas para aquellos inocentes pies?) Así que si, mi molestia es ajena pero aun es una molestia visual que me perturba hoy en día.

2 comentarios:

  1. Ana usted tiene Tacones, además son muy bonitos.

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  2. OK, después de echarle mucha cabeza al texto, ya sé qué es lo que pienso. Me gustan las imágenes. La mayoría de molestias son graciosas y son fáciles de visualizar. Lo mismo digo de los pies sucios y los tacones en la mano. Pero el salto a las quinceañeras es muy raro. A primera vista se justifica porque está bien hecha la descripción del contraste de los cuerpos infanitles y los tacones. De nuevo: las imágenes. Sin embargo, es un poco incómodo que al final lo que te molesta es ver a otras personas usando algo que te molesta. No es que tu molestia sea ajena, como dices, porque antes habías ilustrado que sí te rayan los tacones. Es más como si tuvieras dos cosas que decir pero no supieras bien cuál es la importante. Si la gracia era llegar a la imagen de las quinceañeras creo que debería haber más énfasis en el problema de que la molestia sea ajena. Si, por el contrario, además de molestarte los tacones, te molesta ver a las niñas con tacones, hay que trabajar mejor el puente.

    Por otro lado, desde el paréntesis el texto pierde un poco de gracia. La última frase es de las menos chéveres y por estar al final pesa mucho.

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